PENSAMIENTO DE MARX



Marx representa la práctica activa de la lucha de clases, la cuál debe continuar hasta cambiar las relaciones de dominio y explotación entre los hombres. La burguesía  se ha encargado de explotar al  proletariado, quienes no pueden realizar las inmensas posibilidades de su libertad.
Preocupado por devolver al hombre su dignidad, Marx plantea, en su análisis de la sociedad, el camino que debe emprender para llegar a la liberación del hombre. Aquí se sitúan los intentos concretos para eliminar las distintas alienaciones:


ALIENACIÓN MARXISTA.

En el marxismo, alienación es la expropiación de la libertad, capacidad de pensar y trabajo del hombre a causa del sistema económico capitalista en el que se ve inmerso; también se dice que es la situación histórica en la que el hombre se encuentra en el ámbito del proceso del trabajo capitalista al no advertir la dependencia que toda obra humana tiene de las condiciones materiales de producción.
En su proceso analítico de la historia, Marx detecta tres tipos de alienación: la alienación religiosa, la alienación ideológica y la alienación económica o del trabajo.


ALIENACIÓN RELIGIOSA.


Para Marx, la religión es la primera de todas las demás alienaciones porque proyecta al hombre fuera del mundo real, llevándolo a un mundo ficticio. De esta manera, provoca la ruptura entre el mundo concreto en que vive el hombre y el mundo ideal, al que lo remite, haciendo así posible cualquier otro tipo de alienación.
La religión sirve de instrumento a la clase dominadora, para oprimir a los dominados. La alienación religiosa cumple así una función social, es “opio del pueblo”.
Hay formas de alienación más importantes, como la ideológica y le económica, aunque no son tampoco las únicas.

ALIENACIÓN IDEOLÓGICA.

La naturaleza, y el hombre, que forma parte de ella, son lo único real. El hombre es un proceso, es producto, no sólo de la naturaleza, sino también de la sociedad. Está en las manos del hombre la posibilidad de cambiar las circunstancias materiales y sociales que están en la base de la alienación humana actual. Quedarse en la teoría, aislada de la práctica, sólo se explica por  la situación actual, pero sólo con la práctica revolucionaria es posible llevar hasta el final la teoría.

ALIENACIÓN ECONÓMICA O DE TRABAJO.

Donde se da la forma más pura de alienación es en el trabajo. Para Marx, lo que identifica al hombre, en cuanto capacidad de producir con sus propias manos sus medios de subsistencia. La raíz última de la vida humana está en el trabajo. Marx piensa que lo que realmente distingue al hombre es su capacidad de producir, el trabajo. Pero, ¿por qué el trabajo aliena al hombre? La respuesta está en las condiciones reales en las que se da el trabajo del hombre proletario. En el proletariado, el productor del trabajo se opone al trabajo y al trabajador como un ser extraño o un poder independiente. El trabajo queda objetivado y se convierte en mercancía.
De este modo lo que cobra valor es la mercancía y no el trabajador.


ALIENACIÓN POLÍTICA.

Consiste en suponer que el Estado representa la conciliación de intereses particulares cuando en realidad es un instrumento represivo de la clase dominante.

ALIENACIÓN SOCIAL.

Consiste en proyectar el conflicto de clases sobre el plano ilusorio de una sociedad armónica ocultando la realidad de la lucha de clases, ya que la lucha de clases no es algo accidental sino constitutivo.

Las clases sociales.

En principio, Marx entiende por clase social un grupo de individuos con intereses comunes. Más adelante insiste en que hay sólo dos clases sociales significativas: la clase de los burgueses y la clase proletaria. Éstas deben tener conciencia de clase porque es en ella donde cristalizan con más fuerza las contradicciones del sistema capitalista. La clase burguesa detenta el poder y las fuerzas económicas. La clase proletaria se define por la negación absoluta de lo que define a la clase burguesa.

La historia entera se resume en la historia de la lucha dialéctica de estas dos clases, aunque es en el sistema capitalista donde se da de forma más clara la contradicción entre ambas. Marx dedica todo su esfuerzo a concienciar a la clase proletaria, porque piensa que la historia aporta las condiciones objetivas para que se dé ya la superación de esta contradicción entre las clases explotadora y explotada.


CONSECUENCIAS DE LA ALIENACIÓN.

La propiedad privada. Si se elimina ésta, desaparecería la alienación.

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